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La magia del ERP a medida

Actualizado: 6 sept




1975. Centro de La Coruña. Amancio Ortega y su mujer Rosalía, abren Zara, una tienda de moda con ropa similar a la de marca, a bajo precio (low cost). El éxito ya lo conocemos. A principios de los años 80, la empresa se empezó a expandir por España. Hoy, casi 50 años después, el grupo Inditex da trabajo a 152.000 personas, tiene más de 7.000 tiendas repartidas en todo el mundo, y es el referente mundial que ha cambiado las reglas del juego.


¿Cuál fue la clave o las claves del éxito? Para mí hay uno que destaca sobre el resto: el sistema de información. Lo que hoy llamamos el ERP. Fue en lo único en que Zara se pudo diferenciar de los demás. En efecto, todos los competidores tenían grandes diseñadores, disponían de los mejores tejidos, contaban con fábricas con tecnología punta y todas tenían acceso a la logística más avanzada. Pero lo que no tenían, y pensaban que era imposible, era un sistema de información único que abarcara todas las fases del proceso.


Ortega tuvo la visión de reducir a un mes el ciclo de vida de los productos. Era un sueño recurrente en la industria, pero todo el mundo pensaba que era muy difícil o prácticamente imposible. Lo máximo que se había logrado, y se aceptaba como “estándar”, eran tres meses. De esta forma, todas las marcas presentaban al año entre 3 y 4 colecciones, y cada uno con su periodo de rebajas.


Para reducir drásticamente el tiempo de producción, sin perder calidad se entiende, necesitaba no sólo un excelente trabajo en equipo, y reducir al máximo cada uno de los procesos de diseño, suministro, fabricación y logística. Sobre todo, y aquí viene la gran novedad: reducir prácticamente a 0 el tiempo de conexión y transmisión entre fases. En una palabra, conseguir que todos los procesos de fabricación fueran como uno solo. Para ello se dio cuenta enseguida que necesitaba un sistema de información que abarcara todos los procesos de fabricación textil. No lo encontró (de hecho, no existía), y decidió hacerlo a medida. Se hizo o mandó hacer, su propio ERP a la medida.





Su ERP a la medida, fue en la práctica lo único no copiable, o no fácilmente copiable, que diferenció a Zara del resto. Todo lo demás es comparable o fácilmente adquirible: el diseño, la cadena de suministro, la fabricación, la distribución, el diseño y localización de las tiendas, etc. Ahora bien, un ERP a la medida es único y puede llegar ser, como en el caso de Zara, la palanca fundamental sobre la que basar la ventaja competitiva de la empresa.


Si Zara hubiera optado por un ERP estándar, el que sea, nunca hubiera llegado a donde ha llegado. Hubiera sido imposible, como pensaba la mayoría de la industria, reducir los tiempos de fabricación, y conseguir que sus tiendas ofrezcan novedades permanentes, de buena calidad y a precios asequibles.


Hoy el mundo empresarial habla de Transformación Digital, Big Data, Inteligencia Artificial, Sistemas Expertos, etc. Son los nuevos paradigmas que deberemos adoptar en los próximos años (sino los hemos adoptado ya), y que serán más o menos útiles en la medida en que no sean programas “aislados” y separados del resto, sino integrados formando una unidad con el ERP. Y esto solo se consigue con un ERP a la medida. Como hicieron en su día, con mucha valentía y mucho riesgo, Amancio Ortega y Rosalía Mera.







Autor: Fernando Ferrer-Bonsoms



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